Con el objetivo de reforzar la oferta del destino Andalucía en el segmento etno-gastronómico, se impulsan desde distintas áreas de desarrollo económico y sostenible, tanto públicas como privadas, la creación de ciertas rutas turísticas sobre gastronomía local y regional, como la del Atún de Almadraba en la provincia de Cádiz, la del Arroz de la provincia de Sevilla, de Jamón de Jabugo en Huelva, de Tabancos y Generosos en el Marco de Jerez, entre otras.

La cocina andaluza, herencia irrenunciable de los asentamientos de civilizaciones pasadas, de sus formas de elaborar los productos autóctonos de la tierra y de aquellos que importaron de sus países de origen y que ahora forman parte de los productos de nuestra tierra, es una de las más ricas manifestaciones etnográficas de nuestro pueblo.

Las líneas de colaboración, promoción y comercialización de estos recorridos son las bases para una dinamización turística integradora y de calidad. “Aprovechar la experiencia” que brindan estos destinos para conocer en profundidad sus raíces, su modo de vida y su tradición a través de su gastronomía, es uno de los segmentos mejor posicionados en la cualificación de la marca Andalucía y de los que mayor reconocimiento otorga a la región a nivel internacional, ya que aporta diferenciación y autenticidad a la oferta, y responde a la búsqueda actual de vivencias que caracteriza al nuevo turista.

Turistas motivados por la gastronomía, constituyendo uno de los principales reclamos de la oferta al motivar cada año la llegada a la región de 650.000 turistas. Asimismo, la restauración es el gasto que acapara la mayor parte del presupuesto del turista en el destino, con cerca del 40%. En las encuestas de satisfacción, los viajeros le otorgan a la gastronomía andaluza una valoración de 7,5 puntos sobre 10. Este tipo de turismo presenta, además, múltiples sinergias con otros segmentos a los que complementa.